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jueves, 23 de febrero de 2023

CUENTA LOS LATIDOS

Hoy estoy aquí, ayer no. Mañana quién sabe, y el otro día ¿dónde estuve y con quién?

Observando al pasado, dándome cuenta que no existe. Es el cuento que me cuento por las mañanas y cuando cuenta me doy en otro cuento estoy. Luego es de noche, y nada es complicado, observo algo más.

No hay nada complicado en mi forma de mirar, de moverme entre las cosas, de acercarme a los demás. Todo siempre ha estado aquí. 

Cuento los latidos de mi corazón para darme cuenta que ya estoy pensando en algo más.

Puedo hacer esta historia sobre alguien más. Hay para elegir. Los besos los pones tú, las letras yo. 

Todo en mi corazón parece más difícil, pero cuento los latidos de mi corazón y todo es otro cuento, observo de otra manera. 

miércoles, 18 de enero de 2023

La miel de las Ixoras

Mamá tenía una hermana, Rosa, su mejor amiga y confidente tal vez. A menudo me cuenta sobre ella, sobre sus amores fallidos, los insultos de mi abuela, los reclamos y las imposiciones severas.

Pienso mucho en ella a veces, quisiera haberla conocido, platicar con ella, edificar una historia a su alredor, decirle que soy gay y que hay hombres que me han hecho llorar, pero es imposible. 

Cuando ambas eran jóvenes, las imagino así, felices, con un cabello larguísimo, riéndose de quien sabe qué, entonando canciones de Luis Miguel, llorando por las noches por sentirse imcomprendidas, mirando a la luna con la esperanza de una vida distinta. Así las imagino, a ella y a mi mamá.

Con un nombre de flor, pienso en otra, en las ixoras, aquellos matorrales verdes con florecillas rojas que irrumpen en la vista de las personas que transitamos en esta ciudad; cálida, ansiosa, a veces áspera, pero tantas veces esperanzadora, como las ixoras mismas.

No podría contar de la historia de mi madre sin contar la suya, no podría contar la mía sin contar la de ellas, no podría arrancar el tallo rojo del arbusto verde y luego halar del centro de la florecilla para sentir su miel sin sentir que esa es la esperanza que tanto deseaban.

La esperanza que tal vez se ha vuelto la vida misma, la historia de un futuro mejor, uno donde la felicidad toca a la puerta, donde la vida se presenta más amable, menos oscura y más soleada. 

Camino por las calles por las que ellas mismas caminaron, por ahí la caseta de polícia, el juego con forma de pastel en el parque, la tienda de abarrotes del vecino y todas las risas y pláticas que seguro se quedaron por ahí.

Gracias mamá, gracias Rosa, Rosy; por enseñarme que se puede soñar aún más allá de estas calles, de estos árboles, de estos recuerdos, de esta vida. 

Que siempre puedo caminar por la vida, buscar un arbusto verde y halar del centro de las ixoras y sorber la miel dulce de la esperanza. 

miércoles, 7 de diciembre de 2022

SOY EL SOL

Por las calles del sol construyó un camino, ya me he cansado más de lo que me permito; ni pararme bajo la sombra del árbol da alivio al pesar, al dolor, al calor sofocante. 

Es la respiración continua lo que me tiene pensando en el porvenir, malditas preguntas intrusas que se cuelan en mi cabeza por la tarde, a la hora de la puesta del sol; no la veo tan lejana, está a un par de calles de aquí. 

He desperdiciado más tiempo del permitido, ideando respuestas a preguntas que ya se me olvidaron, volviendo en círculos, husmeando en la geografía de esta colonia, casi como un romance mal habido. 

Cerca de la próxima, pienso en que quizá yo no me muevo, quizá todo se mueve, no me muevo en círculos, tal vez ellas se mueven al rededor; de mi, de mi historia, de este llanto maltrecho y este fuego que arde en lo profundo de mi. 

Dicen que para crear una vida, debe morir una estrella. Tal vez no soy cualquier estrella, tal vez soy el sol de esta estación que se acerca. 


lunes, 14 de noviembre de 2022

SOPORTAR

Me encierro en el baño con la esperanza de una respuesta, algo que me de alivio para sopesar los sentimientos de enojo que se abren paso por mi cabeza.

Me odio ¿me odio?

Es tu culpa ¿es mi culpa?

Vales verga ¿valgo verga?

Pienso mientras me descoso en lágrimas en el baño de mi propio apartamento, me veo al espejo, ya soy otro, pero sigo llorando por las mismas cosas, las mismas perras cosas. 

Me seco las lágrimas con papel de baño, bajo la palanca para no causar dudas sobre mi asistencia al baño, me miro al espejo una vez más y sonrío. Toca soportar, pero ya no quiero. 


lunes, 31 de octubre de 2022

cuento de terror

Casi como una metáfora desagradable, un chiste de mal gusto, un cuento horrible. Halloween se convierte en una noche de terror para mi; el 31 de Octubre del 2020, me topé con un ex en un bar de la ciudad. 

Mientras saludaba a unos amigos, lo observé a lo lejos con una sonrisa que francamente me puso ansioso, lo vi acercarse con una sonrisa que jamás voy a olvidar. 

"Qué extraño" pensé mientras caminaba a mi encuentro, "que extraño que me sonría y venga a saludarme"

Al tenerlo a unos centímetros de cerca, el que pensé sería un saludo incómodo se convirtió en dos golpes directos a mi cara, a mi nariz. 

Casi por instinto, me di la vuelta y comencé a caminar a la salida del lugar, entre la oscuridad y las luces neón miré hacia abajo y vi sobre mis manos y mi playera el color rojo intenso de mi sangre; jamás la había visto de ese color tan vibrante. 

Al salir del lugar, comencé a caminar de prisa sobre la avenida mientras que detrás de mi lo escuchaba gritar mi nombre como un animal embravecido combinado con los gritos de mis amigos que gritaban su nombre e intentaban calmarlo. 

Llegué a un oxxo, entré de golpe con la mirada clavada en los refrigeradores del fondo, tomé una botella de agua y me dispuse a pagarla; por supuesto los cajeros no vieron nada raro en mi ¿Qué tendría de extraño un chico con sangre en la cara en plena noche de Halloween?

Salí del lugar, me lavé la cara con el agua, también bebí un poco y esperé a que mis amigos llamaran o me encontraran. 

Ahí, en plena calle oscura tuve el peor de los miedos que he tenido en mi vida, el miedo de que para él era así de fácil lastimarme y salirse con la suya. Una vez más. 

Mis amigos llegaron me llevaron a casa; ya sobre mi cama lloré con un tremendo dolor hasta que pude conciliar el sueño. 

Ya ha pasado el tiempo, y hoy tengo menos miedo.

Me gusta creer que a pesar de todo, se hizo de día después de la oscuridad. Que sufrí, pero salí de pie, a pesar de que dolió horrible no mi nariz, sino mi pecho aquella tenebrosa noche. 

miércoles, 12 de octubre de 2022

en mi bolsillo

te propongo cocinar tu comida, esperarte en la casa con una sonrisa perpleja, buscar en la tienda tus dulces favoritos y arropar la idea de ti que vive en mi bolsillo.

he caminado más calles de las que debería, buscando entre callejones los pedazos de recuerdos que no son para ti, bajo el sol, bajo la lluvia, pero ya sólo quiero llegar a la casa a esconderme, a escondernos. 

quiero dejar de lado muchas cosas, pero a ti te llevo en mi bolsillo. 

en mis audífonos y en mis silencios me distraigo de los malos tiempos, te propongo algunas cosas, no las grandes pero sí aquellas que ofrecen paz y cariño. 

me he asomado al abismo un par de veces, edifico fogatas al lado de aquel precipicio, pero ya no quiero quedarme al borde, me muero por brincar y dejar de lado muchas cosas. 

pero es hora de darme cuenta de lo que eres, y tener que vivir de aquellos anhelos, que se quedaran ahí, en mi bolsillo. 


lunes, 10 de octubre de 2022

hiedra venenosa

Soy malo, tan malo como el veneno, con hiedra en la sangre que se esparce por doquier, se hace larga y enraiza en las paredes de mi ser. 

En las cavidades de mi alma hay espacio para el bien y para el mal, para ofrecer un abrazo o una venganza inmaculada. 

Que la sinfonía de mi voz sirve para elaborar imágenes sin sentido, palabras mordaces y un sinfín de abruptos golpes de odio. 

Porque defiendo quién soy y arribo con inteligencia la maldad que se forma en mí. 

Yo creí que sí, que podía ser bueno, pero me doy cuenta que soy más que eso; este perfil grisáceo, blanco a ratos, negro a ratos que se aferra a la idea de la moral.

¿Moral? No se qué significa, pero supongo que existe la posibilidad de no ir al infierno, a pesar de que sea malvado por ratos. 

A pesar de que exista una hiedra venenosa que se enraiza en mi pecho, y poco a poco aprieta mi cuello.