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lunes, 31 de octubre de 2022
cuento de terror
miércoles, 12 de octubre de 2022
en mi bolsillo
te propongo cocinar tu comida, esperarte en la casa con una sonrisa perpleja, buscar en la tienda tus dulces favoritos y arropar la idea de ti que vive en mi bolsillo.
he caminado más calles de las que debería, buscando entre callejones los pedazos de recuerdos que no son para ti, bajo el sol, bajo la lluvia, pero ya sólo quiero llegar a la casa a esconderme, a escondernos.
quiero dejar de lado muchas cosas, pero a ti te llevo en mi bolsillo.
en mis audífonos y en mis silencios me distraigo de los malos tiempos, te propongo algunas cosas, no las grandes pero sí aquellas que ofrecen paz y cariño.
me he asomado al abismo un par de veces, edifico fogatas al lado de aquel precipicio, pero ya no quiero quedarme al borde, me muero por brincar y dejar de lado muchas cosas.
pero es hora de darme cuenta de lo que eres, y tener que vivir de aquellos anhelos, que se quedaran ahí, en mi bolsillo.
lunes, 10 de octubre de 2022
hiedra venenosa
Soy malo, tan malo como el veneno, con hiedra en la sangre que se esparce por doquier, se hace larga y enraiza en las paredes de mi ser.
En las cavidades de mi alma hay espacio para el bien y para el mal, para ofrecer un abrazo o una venganza inmaculada.
Que la sinfonía de mi voz sirve para elaborar imágenes sin sentido, palabras mordaces y un sinfín de abruptos golpes de odio.
Porque defiendo quién soy y arribo con inteligencia la maldad que se forma en mí.
Yo creí que sí, que podía ser bueno, pero me doy cuenta que soy más que eso; este perfil grisáceo, blanco a ratos, negro a ratos que se aferra a la idea de la moral.
¿Moral? No se qué significa, pero supongo que existe la posibilidad de no ir al infierno, a pesar de que sea malvado por ratos.
A pesar de que exista una hiedra venenosa que se enraiza en mi pecho, y poco a poco aprieta mi cuello.
lunes, 19 de septiembre de 2022
Soñé
Soñé que un tierno amor nos cobijaba, en medio de mi sábana morada y el aire frío. Afuera llovía, tú olías a perfume y yo a cerveza. Me escabullía entre tu mirada.
Me acerco a paso lento hacia el fin de los tiempos, ahora que caen hojas y lluvia del cielo, veo todo más certero.
Soñé que volvíamos a ser niños y me mirabas mientras no imaginaba lo que nos esperaba, y ahora al conocerte y ver la historia de ayer, confieso que todo tiene más sentido.
Camino por las calles bajo la lluvia, me dirijo hacia la puesta de sol. No muy caluroso, no muy frío. Más bien tibio y claroscuro.
Soñé que una iguana caminaba en el patio, y luego se comía mi corazón y me llenaba de verdades y sentidos.
Y cuando desperté, todo seguía ahí, el olor, la lluvia, las calles, pero yo ya no era un niño.
martes, 13 de septiembre de 2022
J de Juan Pablo
Pienso en nuestra historia y en como la quería contar, ahora es una realidad, ya está hecha, se ha ido construyendo con el paso de las estaciones, y ahora que se acerca el invierno, estará por fin terminada.
Pienso en nosotros en mis recuerdos, en los buenos, y en los malos. Aquellos días en tu auto color verde o comiendo una sopa juntos sobre la mesa de tu casa, cuando lloré despavorido en una parada de camión o cuando insultaste a mi familia.
No olvido, ni lo bueno, ni lo malo. Todo está ahí junto, para siempre. Ya no más como recuerdos romantizados, sino como lo que fue, nuestra historia. Bella y a veces podrida.
Hoy afirmo sin temor ni verguenza que te extraño, que todavía veo tus fotografías y sonrío con una honesta felicidad, porque pienso que aunque ya no estemos, siempre serás parte de mi historia.
Ya no le temo a visitar los lugares a los que íbamos juntos, ya no le temo a llorar por las canciones que me recuerdan a ti, ya no le temo a verte en fotografías con alguien más, me alegro de que seas feliz, aunque estes lejos.
Me alegra haber coincidido los años que hayan sido, haberte visto en aquella charla sobre el cine, reencontrarte en nuestro bar favorito, haber ido a tu casa y besarte por primera vez. Me alegro de haber puesto en ti mis sueños y aspiraciones, y luego quitarlos.
Me alegra haber conocido a tu madre y a tu padre, a tu abuela, me alegra haber dormido en tu pecho y despertando a tu lado. Haber visto juntos a Godard, hoy murió por cierto. Así como se mueren muchos anhelos que tenía. Pero siempre algo nuevo renace.
Ya no tengo más odio, ni miedo. Sólo tengo cosas buenas en mi corazón para ti, porque también fue tuyo como esa J que aún recuerdo y que a veces extraño pronunciar. J de Juan Pablo.
Gracias por tanto, perdón por los errores, porque en este paso de las estaciones, aprendí a quererme un poco más, a seguir escribiendo otras historias, a esforzarme en la cocina, a ver el cine con valentía.
No fue una perdida de tiempo, porque a final de cuentas el tiempo es el mismo, una y otra vez. En este ciclo continuo de volver a sentir, a crecer a mirar con los ojos más brillosos a recordar todo con honestidad. Y por fin, verme a mi sin nada encima.
Hoy he encontrado las respuestas, respuestas a las preguntas que ya se me olvidaron, pero espero originar más..