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jueves, 24 de septiembre de 2020

Vergüenza

Vergüenza que te vean conmigo, que descubran lo nuestro y te señalen como el traidor. Sentir que golpean tu ego al mezclar la idea de ti, conmigo. 

Olvido el momento, a veces, pero nunca como se sintió.

Negar mi nombre, el hombre. Negar quien soy, si soy. Negar lo que sientes por mi. 

Vergüenza que te provoca mi piel, la idea de mi herencia, la suciedad de mi cuerpo. Mi risa chueca, mis piernas chuecas.

Olvido el momento, a veces, pero nunca como se sintió.

Y puedo ver a través de las gotas de tu sudor, y en tu sonrisa, la vergüenza que te provoca lo que sientes por mi. 

martes, 22 de septiembre de 2020

sentimientos de la nación

Declaro la libertad de mi alma, mi espíritu. Carcomido por tantas luchas que se han proclamado en mi contra, contra lo que soy. Reafirmo la bondad de mi corazón y anhelo la paz de mis emociones. 

Ojalá estas letras que escribo ejercieran poder sobre mi pueblo, que a veces me ama y a veces me odia, dependiendo de lo que convenga. Burlar al sistema bajo el cual nos regimos es una guerra continua, enfrentarse a los estigmas que se han configurado por siglos pesa depende del día. A veces duele, a veces no. 

Pero a pesar de vivir esclavo de mis incoherencias, me entrego con fervor a la esperanza de lograr mis sueños rotos, a la esperanza de ver a mi pueblo menos podrido. Me vuelvo siervo de las ideas. 


noche sensorial

Devorar la hierba santa como un acto catártico, olisquear tu rastro con perfume que dejaste en el aire. 

Una, dos, tres calles. Me muevo por la avenida con aire fresco en mi rostro y las nubes de la noche sobre mi. Descubriendo lo oportuno en el camino hacia lo adecuado. 

Palpita el alma, caña de azúcar con jugo de duraznos. Humo en el aire. Llegas a mi mente en la noche sensorial. 

En la espera de la nada, de lo nuestro que no se toca. No puedo parar. 

Humo, azúcar, moscos, la pelea de muñecas. 

martes, 18 de agosto de 2020

vengo del mar

vengo del mar, las olas me empujaron a la costa, soy agua salada, algas verdes y el sonido de las gaviotas, crecí bajo el ardiente rayo del sol y mi piel es tostada como la arena oscura. 

y soy mucho, me desbordo a lo largo de la costa, soy inmenso como el mar, y tan lleno de misterios como de alegrías.

colapso a veces como la marea, me riego, salpico, exploto y sacudo. reviento contra las rocas. 

quisiera sentir que voy a detenerme de pensar, de hacer, de ir hacia adelante y hacia atrás, pero no puedo dejar de moverme, no puedo a pagar mi mente, ni mis pensamientos. 

hay mundos dentro de mi, mi corazón está muy dentro, hago todo esto por mi. 

mi sudor es salado, vengo del mar. 







martes, 11 de agosto de 2020

agua y fuego

El agua corre, salpica, inunda mi rostro y me cubre en emociones del ayer. 

Miro en el mar las olas que golpearon contra mi.  

Se hace de noche sobra la playa, pero una fogata ilumina la marea. 

Las brazas iluminan mis palmas y mi pecho, queman la arena. 

Azotan las olas muy cerca de los juncos de madera. 

Somos agua y fuego en la noche veraniega. 

Elementos que esconden dudas y no dan respuestas. 

Siento el calor alrededor del fuego, refresco mis plantas en el agua fresca.

Y convivo entre espuma y ceniza. 

En el dolor del ayer, la incertidumbre del hoy y las esperanzas del mañana. 

No hay de otra, o te ahogas o te quemas. 


martes, 4 de agosto de 2020

retrato de mis esperanzas en llamas

dibujar nunca se me ha dado, pero intento compensarlo con las fotos. me gusta capturas personas, enfocar sus emociones y preservar la energía del momento que se crea entre ellos y yo cuando se toma la fotografía. 

te capturo a través de mi lente, a tus rizos, tenías que tener rizos también, y tu sonrisa chueca, y tus dedos chuecos, todo chueco. 

vivimos en la complicidad del momento, en las fotos que hemos tomado, en los pequeños recuerdos que se han construidos. dos puentes en construcción. 

y me alimento de esperanzas, de desilusión, de poesía barata que he construido a lo largo del tiempo. si alguien lo vio es porque es real. 

y tomo fotografías de ti, de la esperanza, que poco a poco veo arder, desvanecerse una vez más, así que a pesar de verte caer, hago un retrato de mis esperanzas en llamas. 




mis ideas y yo

a veces, y solo a veces me siento pequeño, muy pequeño. 
incapaz de hacer cualquier cosa, de explotar en las ideas, 
de escapar del dolor. 

las ideas laceran mi piel, dejan heridas que me hacen mal 
creer historias a medias; y luego pienso en mi. 

la ropa, la cara, el alma, se rompen. 
las ideas rompen, y me rompen. 

la insuficiencia de mi ser, 
lo abstracto de mi piel,
la intensidad de las emociones. 

me han roto tanto la confianza,
me han roto tanto los sueños, 
me han roto tanto el corazón. 

a veces, y solo a veces me siento inmenso, 
tan inmenso que no quepo en mi, origino textos a deshoras de la noche e
imagino las ideas. 

no importa que pase, al final siempre me tendré a mi y a mis ideas.