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martes, 12 de mayo de 2026

QUE ALGUIEN ME PIDA POR FAVOR QUE LO DEJE TODO

¿Alguna vez te has sentido tan solo que sientes que vas a explotar? Llegar a casa y no encontrar a nadie, más que historias repartidas en escaparates que parecen  brindar una respuesta, pero sabes que nunca llega del todo. 

Y quisiera encontrar donde depositarlo todo porque pareciera que esté ya está lleno de errores y verguenzas que no se desvanecerán. 

Que alguien me pida por favor que lo deje todo, que lancé todo por la borda de esta carretera norte a sur que pareciera ya haberse vuelto un espiral sin salida.

Y quisiera sentir la valentía de hacerlo, de comenzar de nuevo, de dejar que todo se derrumbe, destruirlo y comenzar otra vez; como si morir y renacer fuera la única forma que conozco de irme de algún lugar. 

Tal vez pase pronto, tal vez no. ¿Alguna vez te has sentido tan solo que sientes que ya nada vale la pena?




martes, 5 de mayo de 2026

SE ME OLVIDÓ QUE YA VIVÍ

Se me olvidó que alguna vez ya viví todo esto, atravesé el lugubre color negro de la tristeza, tan profundo como las aguas pacientes de un lago en calma. 

Ya viví esta y mil vidas más analizando cada error, cada mal paso y cada vez que no actué de la mejor forma.Vivo preso de esos recuerdos como si mancillaran como tinta cada parte de la memoria. ¿Qué es la memoria?

Se me olvidó que yo ya viví todo esto, que amé, que lloré, que me alcoholicé trescientos sesenta y cinco días seguidos, que rompí en mil pedazos y luego desperté con la terrible cruda de la realidad de un nuevo día. 

Ya viví atado al llanto, al sol quejumbroso que cae sobre mi cara al despertar cada mañana con la incertidumbre del no saber qué hacer y coartando mis energías y la esperanza en la búsqueda de algo mejor. ¿Qué es algo mejor?

Se me olvida de repente que ya viví esta y mil vidas, que amé y rompi en pedazos, que corrí el sendero de la alegría, que el cine me trasnformó y que esculpió mis emociones, mi memoria. Que estuve orgulloso de mi, y que al mismo siento sentí asco por todo lo que soy y en lo que creo. 

Se me olvidó ser más tierno con todxs, con el mundo, conmigo mismo. 


martes, 13 de enero de 2026

NO SOY, NI SERÉ, NI QUIERO SER

Voy a alejarme un momento para acordarme de lo que tengo. Es ver todo desde en el cielo, ver de lejos aquello que parece viejo, lejano, incierto; y lo recuerdo. 

Que de las lluvias y las risas del ayer, quede un poco de aquello. Tan ingenuo, tan puro. Y que ya pareciera olvidado. 

Miro el paso de las nubes, recae en un presente incierto. Ya no duele, o eso creo. Ya no duele, pero aqueja de repente como una corriente fría atravesando un hueso alguna vez roto y que ha pegado mal con el tiempo. 

Voy a alejarme un momento para acordarme de lo que ya no está. Es ver desde lejos aquello que parece que ya no volverá.

El frío en la playa, no es como el de otras veces, más bien es frío en el interior. Como una brisa gélida que acompaña verdades que toca reconocer. 

Que de todo esto que soy se transforme en grises, pero verdadero, incoherente.

No soy ni la mitad, ni seré ni la mitad, ni voy a ser ni la mitad, ni quiero ser ni la mitad, de un completo perro embravecido o de un completo león dormido. 

No soy, ni seré, ni quiero ser.



martes, 15 de julio de 2025

DIMENSIONES

Escribo esto para calmar un poco la ansiedad. Tal vez, entre letras, he encontrado la única forma de sentirme un poco más seguro, aunque por dentro se acreciente el temor.

A veces no encuentro respuesta a lo que sucede a mi alrededor, a lo que provocan mis manos, mis palabras, mis acciones. ¿Será el alcohol el culpable de todo, o solo es mi inseguridad saliendo a flote?

¿Qué hay en los vasos de cerveza o de caña que me vuelve tan valiente... o que me permite destruirlo todo?

Es ahí donde nace la posibilidad de decirles a mis padres que los quiero, de tomar de la mano a mi novix sin vergüenza por la calle, de abrazar a mis amigxs sin miedo. Es ahí donde me convierto en otro: uno que ya no le teme a nada, excepto a sentirse solo.

Me he vuelto capaz de crear… pero también de acabar con todo. Supongo que es más fácil culpar a algo externo, pero sé que debo mirar las cosas de frente, nombrarlas, aceptarlas, para no dejarme morir como cobarde.

En esta dimensión todo parece ir mal. A veces la esperanza se diluye, me siento sin rumbo, sin amigxs y con kilos de más. He fallado más de una vez y he dejado que todo estalle a mi alrededor. Apenas y me siento capaz de recoger los pedazos. ¿Podré?

El paso del tiempo se vuelve complejo. Cada vez tengo menos ganas de rodearme de personas, y encuentro más paz encerrándome en casa. ¿A beber? Tal vez. Aunque cada vez se hace más difícil saber cuándo parar. Cuándo detener este espiral creciente de angustia… y de culpa.

¿Qué habría sido de mí si no hubiese llegado hasta aquí? ¿Qué fue de los otros yo que no tomaron este camino? Esa es la pregunta que sigue sin respuesta. Espero que, en algún lugar, ellos hayan cometido menos errores, tenido más certezas, y la capacidad de verlo todo un poco más claro.

Las dimensiones de mi alma se entrelazan… y al final solo queda el café al otro día, y la pregunta:

¿Habrá algo mejor después de esto?



martes, 13 de mayo de 2025

LÁGRIMAS


Ahí va
la danza del olvido,
la que no para de ondear los brazos,
saltar los campos,
correr los llanos.

Figurar en el pasado
los errores amargos,
incómodos,
violentos.

Es un baile macabro,
melancólico a ratos,
pero voraz.
Destruye la prudencia
y se abre paso
por el corazón.

¿De qué está lleno…
mi corazón?

Gélida,
la marea bajo el sol ardiendo.
Oxímoron incoherente.
Rayo ácido.
Ensordecedor silencio.
Paz ruidosa.
Música que no suena.

No voy a llorar,
porque no puedo.
No voy a reír,
porque se clava
como daga sobre el pecho.

Ruin existencia
sobre el sillón.
La casa yace
cubierta de heces
y sangre.
Como si se tratara
de una cárcel.
Y sobre todo eso:
lágrimas.

Las canciones suenan
a volumen cien.
Imposibles.
Invencibles.
Y aun así,
no las escucho.

Caen sobre la tela blanca
como la mirada del rechazo.
Caen sobre la calma.
Caen lágrimas.

Lágrimas en música
rencorosa,
ambiciosa,
fúnebre,
asquerosa,
amorosa,
bochornosa,
embriagosa.

Vigorosa,
la vida que se fue.

Incómoda,
la vida que se vive.

Pretencioso,
lo que no fue.

Amargo,
lo que se fue.

Doloroso,
lo que aún vive.

Contagia.
Abraza.
Devasta.

Acaba.
Qué rico.
Acaba sobre mí.
Acaba conmigo.
Acaba en mí.

Acábate conmigo.
Acábame.
Acábate.

miércoles, 7 de mayo de 2025

ME CONVIERTO EN NOSTALGIA

Quisiera que fuera miércoles.
Salir del kínder e ir con mi tía Ana al centro,
acompañándola a no sé qué,
pero sabiendo que me recompensará
con una hojaldra de jamón con queso
y una horchata de La Michoacana.

Quisiera que fuera verano.
Sentirme sudado,
comer un helado de limón
del señor de afuera de la primaria.
—¿Quieres que le ponga Miguelito?—
me preguntaría.
Quisiera ver el cielo
y sentirme parte,
aunque esté apartado a veces.

Quisiera que fueran las dos de la tarde
de un día cualquiera.
Ir con Luis, Pato y Axel
a la parada del Ortiz Rubio.
Tomarnos un Arizona Kiwi-Fresa,
escuchar a Paramore,
ver la vida pasar
desde una esquina de Constituyentes,
y dejar que los autobuses pasen
una y otra vez
con tal de no decirnos adiós todavía.

Quisiera que fueran las once de la mañana.
Ir a la cafetería de la prepa,
sentarnos en las sillas de siempre,
comer pizza, palomitas,
tomar café con galletas.
No me importa que otra vez
sea solo papaya para mí.
Reírnos hasta que duela la panza,
temer un poco por el futuro,
pero que los planes del fin de semana
nos importen más.

Quisiera que fuera viernes en la universidad.
Perder el tiempo en la biblioteca,
aprovechar el aire acondicionado,
dormir un poco.
Tal vez haya que ir al servicio,
tal vez por una cerveza,
tal vez tenga una entrega final.
Cualquier plan es bueno.

Me siento atado a estos recuerdos,
a los buenos
y a los regulares también.
En ellos vivo,
y me pierdo.

Ojalá todo cupiera en estas letras.
Que ningún momento se escapara,
que nada se perdiera
en el abismo de mis recuerdos,
en mis blackouts.
Pero se va.

Me convierto en nostalgia.
Soy sensaciones, sabores y colores.
Y me pierdo en todo eso,
a veces.
A veces soy recuerdos,
y en recuerdos me convierto.

Me convierto en nostalgia.

lunes, 21 de abril de 2025

Golpe de Calor

Hay batallas que me he tenido que tragar solo. Sin decirle a nadie más. Miro en la ventana todo aquello que queda en el ayer, lo que fui, lo que ya no es, lo que dejó de ser. Y me duele.

Me miro de frente, otra vez con la mirada cansada y con el sentimiento de que nada nunca se va a terminar. Que todo estos errores que siento, son para siempre, tal vez. 

No tengo más miedo, ni rencor. Pero tengo dudas, y tengo dolor. De lo que soy, de lo que fui, de lo que seré.

Golpea una vez más, el calor y tengo que tragarmelo todo una vez más.

Y espero que al cerrar mis ojos, al abrirlos al otro día, todo cambie, y no sentirme a solas, en el medio del dolor, no quiero sentir que tengo que guardármelo todo una vez más.