Seguidores

domingo, 5 de junio de 2016

Nos vemos en el próximo reto

Quiero que sepas que hay cosas en la vida que por más que te esfuerces no van a pasar, pero también hay otras que inevitablemente ocurrirán.

No trates de comprender el mundo porque jamás podrás hacerlo, no trates de ayudar a todos porque no es posible, y no intentes hacer todo bien porque en algún momento algo saldrá mal.

Déjame decirte que eres la persona que más amo en este mundo, aunque a veces no parezca. Usualmente te exijo demás, y cada día que pasa espero más de ti. Y eso es algo que no considero que esté mal, al contrario, creo que eso te motiva a seguir creciendo, y a seguir luchando por todas esas cosas que a veces te dan miedo.

Olvida el pasado, no sirve de mucho llevarlo contigo, a menos que sea para recordar de donde vienes, pero únicamente para eso. Dicen que los actos y el pasado siempre regresan de la mano, y te lo digo porque no debe ser una prioridad el que regreses a dar explicaciones de lo que alguna vez hiciste.

Yo creo que nadie tendría que ser juzgado por los errores que se cometen, y menos cuando no tienes la suficiente edad o se es demasiado inexperto en algo que no entiendes, ese algo se llama vida. 

Has caído muchísimas veces, te han desilusionado a más no poder y hay quienes no han creído en ti, pero has sido fuerte y has salido adelante incluso cuando creías que no podías hacerlo. Cada vez me sorprende más la fuerza con la que te recuperas de todo lo que te pasa.

Deja de definirte por lo que las demás personas piensan de ti o por como te decepcionan, ten en claro que en esta vida eres sólo tú y nadie más. Nadie te va a estar preguntando si eres feliz, únicamente tú. 

Sabes como se siente estar en un lugar totalmente solo, sin nadie que se preocupe por ti, y mientras más sigas creciendo, esa sensación se irá haciendo permanente.

No olvides a tus padres o a tu familia, no digo que no te amen o que no se preocupen por ti, pero al final de cuentas es inevitable tener que crecer y tener que quedarse solo. 

Espero que sigas aprendiendo cada vez más de esta vida, pero comprende que jamás podrás entenderla del todo. Espero que dejes de darle importancia a cosas que no valen la pena, a personas y a situaciones. Sigue sorprendiéndome más. 

Nos vemos en el próximo reto.


Para Ivan Cruz




viernes, 20 de mayo de 2016

Esto también pasará

Veo como los días pasan rápidamente, y como poco a poco se me acaba el tiempo aquí. Al principio parecía mucho tiempo, parecía que las cosas durarían para siempre, pero cada día me voy dando cuenta que esto, así como todo, también pasará. 

De alguna forma, me he ido acostumbrando a todo, a valerme por mí mismo, a medirme, a acomodar mis tiempos, a hacer cosas que jamás había hecho, y a mejorar en otras en las que no era tan bueno. No dejo de agradecer por todo lo que he aprendido, y por todo lo que he logrado. 

Me fui haciendo a la idea de que esto duraría para siempre, de que los amigos que he hecho seguiría viéndolos día con día, pero debo aceptar que ya no será así, que nuestro tiempo se nos estaba acabando. 

Las cosas buenas y también las malas en algún momento pasarán, nada es para siempre, y debemos estar plenamente conscientes de ello. 

Antes de iniciar todo esto, jamás hubiera imaginado todo lo que he vivido, pero qué sin duda me ha hecho una persona enteramente feliz. 

Ahora solo queda volver, solo queda despedirse y decir hasta pronto porque aunque duela, esto también pasará. 


lunes, 16 de mayo de 2016

LAS PERSONAS

Siempre me he considerado una persona sumamente indecisa en cualquier tipo de decisión, y no lo digo por exagerado. Desde elegir que sabor de refresco tomar, hasta decisiones más complejas como aventurarme a un intercambio. Tardé un poco en escoger, pero creo que es obvia cual fue mi elección, y a este punto, debo decir que no me arrepiento absolutamente de nada.

Al principio tenía miedo, pero creo que eso es algo natural en los seres humanos. Quería conocer muchos lugares, quería conocer personas. Quería que las personas oyeran cosas de mí que jamás habían escuchado, y que vieran cosas de mí que jamás habían visto, pero para que esto ocurriera tenía que haber cierto sufrimiento. Cambiar duele.

La Ciudad de México me encanta, por esa razón la elegí. Creo que está llena de lugares hermosos por descubrir, llena de oportunidades, y llena de aventuras que esperan por nosotros a la vuelta de cada esquina, pero creo que los lugares en sí no son los que nos llenan de felicidad y de experiencias, más bien son las personas que se cruzan en nuestra vida quienes lo hacen.

Recuerdo cuando era solo una personita entre la multicultural multitud, en ese entonces, la aventura apenas comenzaba, y sin darme cuenta, el tiempo ha pasado velozmente.

Sin importar que tantos días han pasado, sigo descubriendo cosas todos los días. Sigo aprendiendo sobre el mundo, sobre el bien, sobre el mal, sobre el modo de ver la vida de otras personas, y por supuesto, sigo aprendiendo de mi. Me he dado cuenta de lo mucho que he crecido, lo mucho que he aprendido y como he cambiado gracias a todas las experiencias que he tenido.

Jamás había estando tanto tiempo lejos de mi casa, y mucho menos viviendo solo. Tuve que aprender a administrar mi dinero, pensar muy bien en que gastarlo. Tuve que aprender a vivir con alguien con hábitos distintos a los míos, a lidiar con un roomie muy a diferente a mí.  Y por supuesto, tuve que aprender a lidiar con esos sentimientos que nos hacen extrañar nuestra casa con todas nuestras fuerzas.

Durante toda mi estadía me he sentido ciertamente melancólico, pero no considero que esto sea malo, pues creo que así es la vida, llena de felicidad pero también con cierta tristeza que es buena y saludable para todos. Por un lado disfrutado mucho los días aquí, conociendo personas, saliendo de fiesta, estudiando, etc. Pero siempre recordando el lugar de donde vengo.

Pienso, imagino, talvez, quizá, me doy cuenta. Uso mucho esas palabras, y es que sigo aprendiendo de esta vida, y todo aquello que juzgue, vea, aprenda o escuche no es un veredicto final. Mi forma de pensar y de ver el mundo irá cambiando con el tiempo.

Hoy por hoy no puedo quejarme por absolutamente nada, la vida me está regalando más momentos, enseñanzas y hermosas personas que me están cambiando para el resto de mis días.

He hecho y deshecho, he llorado, he reído, me he emborrachado, he viajado, me he desvelado estudiando y no puedo quejarme de nada en lo absoluto.

Soy un náufrago que anda explorando en una isla ajena a su pequeño puerto, pero  no estoy perdido, no me fui. Sólo me alejé para poder ver mejor.

Pero esta etapa aun no acaba, aun faltas cosas por aprender, cosas por descubrir. Y como siempre digo, hay que seguir intentando rifar en esta vida. 

En este tiempo, conocí muchas Personas de otras ciudades de mi país, personas de otras nacionalidades. Al principio parecía que no teníamos mucho en común, pero poco a poco fuimos haciéndonos amigos, fuimos compartiendo experiencias, risas, tristezas, cientos de momentos que quedarán para siempre en nuestras memorias.  Y más que amigos, los considero compañeros, compañeros en esta aventura, compañeros en esta travesía, compañeros en este pedacito de tiempo de nuestras vidas que nos hemos regalado.
Finalmente me doy cuenta de una cosa. Al final uno no extraña los lugares, sino a las personas que conoció allí y a los momentos que éstas le regalaron.

martes, 19 de abril de 2016

Periodo azul

Así fue como una vez más tuve la razón, y no, no me causa ninguna felicidad haberla tenido. No me causa ninguna alegría en lo absoluto haberme dado cuenta que siempre terminan pasándome las mismas cosas. 

No entiendo como es que una vez mi negatividad volvió a ganar o quizá solo fue el destino que ya me tenía esto planeado, sea lo que sea, heme aquí, sentado frente a la computadora escribiendo palabras que a nadie le importan. Escribiendo ideas al azar que se encaminan hacia un mismo sentimiento de fracaso y de decepción hacia mi persona. 

Creo que en todo este tiempo, jamás había extrañado tanto mi casa. Sentí la inmensa la necesidad de encerrarme en mi cuarto y ponerme a llorar, dejar salir todo ese dolor y tristeza inevitable, pero no pude, no pude hacerlo. Me encontraba a muchos kilómetros como para poder hacerlo. Me sentí limitado, me sentí oprimido. Pude sentir esa terrible sensación de impotencia ante la necesidad de dejar salir un sentimiento amargo. 

No me quedó de otra más que quedarme en silencio y recostarme en este colchón que me ha acompañado por los últimos meses, pero que sin duda no se compara en nada al colchón que otras veces me vió llorar en mi casa. 

Tuve que reproducir una vez más mi playlist "Autodestrucción", esa playlist que tanto me ha costado y de la que tanto me siento orgulloso. Orgulloso desde el punto de vista deprimente. Que sería de mí sin esas canciones que me hacen sentir tan triste que hacen que me sienta bien, que me sienta completo. 

Estos últimos días ha llovido de manera extraña, se los dije, la lluvia y yo tenemos una extraña relación, pero debo decir que esto me ha reconfortado. 

No hay de otra, esto me tocó otra vez y hay que volver al inicio del camino. De nuevo a la incertidumbre, de nuevo a lo desconocido, pero bueno, creo que siempre me he encontrado en lo desconocido. 

Sólo me queda pensar que de nuevo me toca olvidar, de nuevo me toca pasar las madrugadas lamentándome mientras trato de evitarlo, tratando de encontrar otra cosa más banal a la cual poner mi atención.

El periodo azul ha comenzado, dejemos que la lluvia caiga, las melodías suenen, y los recuerdos se asomen en mi cabeza. Ya no queda nada más que decir, ya no queda más que comentar. Otra vez toca olvidar. 



sábado, 16 de abril de 2016

Elevador

No sé por qué continuo empeñándome en perder el tiempo en situaciones que solo me lastiman y me terminan dejando peor a como estaba. Pareciera que no entiendo, pareciera que me gusta jugar con fuego o que me gusta terminar destrozado a lo tonto. 

Hay tantas cosas que podría hacer con todo ese tiempo, que sin darme cuenta voy desperdiciando. Lo voy desperdiciando en sentimientos tontos, esperanzas pendejas y personas sin voluntad definida.

Ya no sé si soy yo él que está mal o si son ellos los que no saben que quieren de esta vida. Sea lo que sea, los sentimientos salen a flote, y siempre me termina siendo imposible salir ileso. 

Cuántas veces tendrá que pasarme para que por fin lo entienda, para que por fin comprenda que ciertas cosas no son para mí, para que asimile que quizá por el momento deba seguir la senda que he caminado por los últimos 21 años.

No es que sienta soledad, no es que me atemorice la sensación de abandono. Sólo creo que aveces uno necesita hablar de las cosas, compartir como se siente y vivir nuevas experiencias con las personas. Pero parece que a nadie le interesa eso ya. 

Debo admitir que he crecido un poco en el aspecto de la inseguridad, pero no lo considero ningún éxito. No veo ningún fruto rendido por todo lo que he avanzado. Y sí, entiendo que no debemos sentir que la vida nos debe algo, porque no es así. Sólo creo que últimamente me está resultando hartante esta eterna espera. Está eterna espera por una fortuna que quizá nunca llegue. Esta eterna espera por algo que quizá ni yo sepa describir. 

Por el momento seguiré actuando como siempre lo he hecho, seguiré siendo quien soy sin temor a que a las personas no les agrade. Al fin de cuentas soy yo por quien debo preocuparme.

Continuaré a la espera, continuaré a la expectativa de que por fin se abran las puertas, de que por fin esté elevador eterno que solo sube y baja por fin se detenga, sólo espero no cansarme de esa melodía simple y repetitiva que resuena en mis oídos. 


viernes, 15 de abril de 2016

Casi

Es bueno estar constantemente alerta para reaccionar a cualquier ataque que la vida deje caer sobre nosotros. Cada reto que se nos presente o cada prueba que haga aparición. 

Si ganamos, podremos sentirnos satisfechos y orgullosos de nosotros mismos por una prueba más cumplida, y si fracasamos, al menos lo habremos intentando, pero ábrelos obtenido una nueva experiencia que nos habrá llenado de aprendizaje y voluntad para futuros retos. 

Pero, qué pasa cuando uno fracasa la mayoría de las veces, qué pasa cuando uno siempre se queda a "casi" de lograrlo. 

Existe un sentimiento de frustración, de hartazgo que nos hace desear no intentarlo de nuevo. 

¿Si ya perdiste, para qué intentarlo? 

Es algo cobarde y hasta cierto punto irónico que yo escriba estas palabras, por el simple hecho de que siempre escribo sobre la fuerza de voluntad y sobre las razones por las que uno debe esforzarse día con día. Pero hoy, hoy me siento de este modo. Acabado. Sin ganas de esforzarme. Sin ganas de intentarlo. 

A lo largo de mi vida, he obtenido muchos "casi". Casi lo logras, casi sacas 10, casi ganas, casi andan, casi, casi, casi. ¡Estoy harto! 

Realmente no sé hasta qué punto uno debe de dejar de aprender de los errores para empezar a ver frutos del dolor, y lo sé. Sueno cobarde e irónico de nuevo, pero simplemente esos son los pensamientos que revolotean hoy en mi cabeza. Ya veremos que pasa después, ya veremos que me depara mañana. 


sábado, 9 de abril de 2016

Lluvia

Llueve allá afuera, sobre la ciudad. Sobre esta apresurada, gris y poblada ciudad. Afortunadamente estaba dentro cuando comenzó a llover, cuando de repente se fue la luz. 

Las luces se apagaron, el internet dejó de funcionar, y por unos momentos me puse a reflexionar en ese breve y silencioso lapso. 

Qué hermosa es la lluvia, siempre he creído, y siempre he apostado por este estado del clima. Puedo decir que me encanta desde el modo en que la veas. Es poética, maravillosa, reflexiva, pacífica, triste y simplemente hermosa.

La lluvia y yo tenemos una conexión muy especial, hay algo que me pasa con ella que siempre me deja un sabor de melancolía... y eso me encanta. 

Siempre he comparado a la lluvia con la vida. Son muy parecidas. Simplemente hermosas, llenas de reflexión. Tan preciosas a la vista, pero con una sensación de tristeza y completa melancolía. Creo que así es la vida, o así es como la veo yo. 

Es imposible no amar ver la lluvia, pero al mismo tiempo es imposible sentirse levemente triste al observarla. Así funciona. 

Como les decía, la lluvia y yo tenemos una conexión especial. Ha estado en momentos importantes en mi vida. Llovía el día que mis papás hablaron por primera vez. Llovía el día en que nací. Ha llovido en la mayoría de mis cumpleaños.Ha llovido en mis primeros días de escuela, y así otro sinfín de importantes momentos que han acontecido en mi vida. 

Qué hermoso es ver llover, pero considero que es mejor la sensación al mojarse bajo la lluvia. Arriesgarse en esta vida, sentir. Sentirnos vivos, pensar, reflexionar, ser intenso y luchar, esforzarse por todo aquello que queremos y por todo aquello que nos hace sentir bien.

Hermosa lluvia, nos esperan muchos momentos más por compartir. Espero siempre nos tengamos el uno al otro, ojalá tu leve frío y tu rico olor me acompañen en más momentos de alegría, tristeza, melancolía y por supuesto de reflexión.

Qué hermoso es el sol, qué hermosos son los atardeceres, que bellas son las estrellas por la noche o la brillante luna llena. Qué hermosa es la lluvia que cae sobre la gran ciudad.